miércoles, 9 de diciembre de 2015

Para los que vienen y van


Nos lo pasábamos bien por aquel entonces, me encantaban nuestras largas charlas, nuestros juegos diarios, nuestras risas picaronas… y ahora, ahora ya no hay nada, no existimos, pasamos sin vernos, oímos sin escucharnos.

Aún recuerdo todo lo vivido y me pregunto cómo llegamos a esta situación, en qué momento cambio todo, en qué momento nos olvidamos  de que existíamos en el mismo mundo. ¿Recuerdas por qué acabó todo? Yo tampoco… Con el tiempo nuestro acercamiento se fue distanciando sin más, hasta que todo terminó.

Ahora te diré que si echo, de vez en cuando, de menos aquellos tiempos, pero ¿quién no echa de menos el pasado alguna vez? Solo decir que gracias por haber pasado por mi vida, de alguna forma tú has hecho que sea lo que soy ahora. Te fuiste, pero no porque tú o yo quisiéramos, no, era porque esto debía de pasar, debíamos de dejar el camino abierto a otras personas; tú y yo hemos ido cambiando y evolucionando, con el tiempo dejamos de ser los mismos y por eso ya no estamos como en aquel entonces, ¿entiendes a donde quiero llegar? No me arrepiento de haberte conocido y mucho menos de los errores que cometí contigo, ni tú tampoco deberías de arrepentirte, porque todo esto hace que esos errores no los volvamos a cometer con las personas que conocemos o llegaremos a conocer. A pesar de todos los daños que nos causamos consciente o inconscientemente, se que todo lo que vivimos valió la pena y de alguna manera siempre nos mantendremos vivos en el recuerdo.