martes, 15 de marzo de 2016

Desterrado


Pensaba que eras algo para mí, pero solo eras la sombra del verano que se desvanecía con la entrada del otoño. Era imbécil por no darme cuenta de las palabras vacías que me decías. Pensando que con una simple palabra siempre lo solucionarías todo, pero el tiempo puede más de que lo que piensas, y era de esperar que se agotara la paciencia que soportaba tu ego. Pero todo tiene su fin.
Ya no estás. Me siento libre ¿sabes? …Con el dolor que me causaste me creé mis propias alas y ahora puedo recorrer el mundo entero sola. He aprendido que las personas tienen ese don de cortarte las alas lo mismo que te las dan, pero el error está en los que aceptamos esas alas, en creer más en lo que nos ofrecen, que en lo que podemos ofrecer.